Como acariciar a un hombre



En esta ocasión queremos hablarte de algo muy importante, pero a lo que no siempre le prestamos la atención que se merece.

Y es que es frecuente olvidarnos de una de las partes más importantes de cualquier relación, y nos referimos a las caricias.

Puede parecer algo tonto, pero las caricias pueden marcar una gran diferencia a la hora de seducir a un hombre.
Por eso en este artículo vamos a comentar todo esto, el gran poder de las caricias a la hora de enamorar a un hombre, además también te explicaremos cual es la mejor forma de hacerlo para conseguir que surjan el efecto que esperamos.

El poder de las caricias

Las caricias pueden tener mucho más poder del que nos imaginamos en un primer momento, y es que un gesto aparentemente sencillo puede esconder detrás mucho más.

No solamente son capaces de crear un vínculo con otra persona debido a la cercanía del contacto humano, sino que también pueden despertar rápidamente el deseo sexual por otra persona.

Por ello aunque no lo creas, un simple roce con las manos o una caricia pueden marcar la diferencia entre una amistad, un romance o una noche de pasión.

Tienen mucho más poder del que creemos, y acariciar a tu pareja o a alguien por el que te sientas atraído puede traer consecuencias inesperadas, y muy satisfactorias.

El erotismo de las caricias

Como ya hemos comentado, las caricias no solamente pueden crear un gran vínculo por otra persona sino que además pueden despertar el erotismo y las ganas de mantener relaciones sexuales.

Son tremendamente eróticas y sugerentes dependiendo de cómo las lleves a cabo, y sobre todo, dónde.
Por ello a continuación vamos a contarte todos los secretos sobre cómo deberías acariciar a un hombre para que consigas todo lo que estabas deseando.

¿Cómo acariciar a un hombre?

Acariciar a un hombre no es tan sencillo como pudiera parecer en un primer momento, sino que detrás de ese sencillo gesto, hay mucho más de lo que podemos pensar. Y es que detrás de una caricia se pueden esconder todo tipo de intenciones.

Por ello, principalmente vamos a diferenciarlas en dos grandes grupos, que serían por un lado, las caricias intencionadas, y las caricias “casuales”, pero que como veréis más adelante, no lo son en absoluto.

Caricias intencionadas

Curiosamente, estas son las caricias que un menor efecto van a tener, aunque por supuesto tampoco hay que despreciarlas porque también van a significar mucho en según qué situaciones y contextos.

Con caricias intencionadas nos referimos a ese contacto físico que vas a tener con una persona de forma directa, por ejemplo cogiéndole la mano, acariciándole la mejilla…

Son caricias que desde luego van a crear una conexión muy especial con la otra persona, pero sobre todo van a ser caricias que van a establecer una relación más sentimental, es decir, pueden ser la clave para que el chico que te gusta comience a verte de otro modo.

O que incluso el chico con el que te acuestas comience a tener ganas de conocerte y de quererte como una pareja estable y a largo plazo.

Caricias casuales

Si por otro lado, lo que pretendes es una relación física, si quieres acostarte con un hombre que te gusta y quieres acercarte a él y seducirle de forma efectiva, estas caricias son las que mejor te van a funcionar, nos referimos a las caricias “casuales”.

Con caricias casuales nos referimos a aquellas que simulas que han sido por accidente, por ejemplo ir a darle algo al hombre que te gusta y que casualmente vuestras dos manos se rocen.

Sin duda te sorprenderá descubrir el gran efecto que puede tener en los hombres este tipo de gestos.
Y es que no puedes imaginar lo erótico que le puede resultar a un hombre que una mujer le roce “sin querer” con sus pechos por ejemplo cuando pasaba por detrás de él.

Son caricias que sin duda van a despertar el apetito sexual del hombre que te gusta, y lo mejor es que además te vas a divertir llevándolas a cabo. Además si ves que no tienen resultado porque ese chico no tiene interés en una relación, todo se quedará en un simple error y no habrá pasado nada en absoluto.

Finalmente, lo que debes saber también es que utilices el método que utilices, todas estas caricias deben ser suaves, prácticamente rozando simplemente con las yemas de los dedos, que sean casi imperceptibles, pero no dudes que él las vaya a percibir y que le vayan a encantar.

Como ves, las caricias pueden significar mucho más de lo que pensamos en un primer momento, así que no las subestimes, y si quieres seducir a un hombre con ellas, no dudes en experimentar desde hoy mismo, porque ahora ya sabes cómo acariciar a un hombre, y sobre todo, como hacerlo bien.